Dicen que
la historia del Manchester United se parte en dos: Antes y después de Matt
Busby. Como si de la Biblia se tratase,
el equipo de la ciudad portuaria se transformó con el advenimiento del escocés
que guió una joven camada de jugadores rumbo al estrellato y pese a la tragedia
aérea de Múnich, supo hacer catarsis y hacer historia.
Cuentan que
el Manchester United no tenía un escudo. Un emblema que los identificase ante el mundo. El mánager del equipo pensó entonces
en un diseño intimidante. Que el rival se lo pensara un par de veces para saber
cómo enfrentarles. Así pues, un diablo fue el escogido y esa ha sido la enseña
de un club que se convirtió en leyenda.
No sabemos
si Busby pensó que intimidaría también a los futuros entrenadores del equipo pero,
no podemos encontrar un motivo más irrisorio para explicar porqué a David Moyes
le está yendo tan mal a cargo de la escuadra mancuniana.
David Moyes
tampoco lo tenía fácil al llegar a Old Trafford. Debía sustituir al gran
consolidador de la obra de Busby, el también escocés, Alex Ferguson. La labor
de Moyes era al menos, hercúlea. Sin que
esto sea justificante por los fracasos que hoy lleva: Está a una distancia considerable
del líder de la Premier, fuera de los puestos europeos, eliminado de las copas domésticas
y a punto de caer del torneo por excelencia: la Champions League.
Si bien
Ferguson tuvo un comienzo similar, los tiempos son completamente distintos como
para comparar. Alex Ferguson recibió un equipo retraído. David Moyes recibió un
equipo, bien o mal, campeón de Inglaterra.
Quizás se
veía venir la tempestad desde el mismo momento de su llegada: no se concretaban
fichajes de calidad; Wayne Rooney, su jugador estrella, amenazaba en partir al
Chelsea; y, al cierre del período de contrataciones solo llegó Marouane
Fellaini, a la postre ex-jugador de Moyes en su inmediata etapa anterior en
Everton.
Ferguson
supo agarrar al diablo por los cuernos. Hoy, Moyes no cuaja. Celebra empates
como quien gana una Liga y, más grave aún, el juego de su equipo es previsible,
espeso y de poco brillo. La desesperación ronda en 'el teatro de los sueños'
hasta tal punto que los aficionados, haciendo gala del afamado humor inglés,
mantienen un muñeco de Ferguson encerrado cual extintor en una urna de cristal
con la frase 'ABRIR SOLO EN CASO DE EMERGENCIA'.
¿Qué le
pasará a David Moyes? Hasta ahora, el diablo lo está asustando.
Este es un aporte de @an_dario

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