El 25 de junio, Alemania y Austria protagonizaron uno de los partidos más repudiables de la historia de los mundiales. La vergonzosa situación se originó en la sorpresiva victoria de Argelia por 2-1 sobre Alemania, el 16 de junio en Gijón en la apertura del grupo 2 de la primera ronda. Con el correr de los encuentros, alemanes y austriacos debían cerrar la fase el 25, un día después del triunfo de Argelia sobre Chile , cuarto integrante del grupo. Al salir a la cancha, Austria y Argelia lideraban la zona con 4 puntos (los europeos con 3 goles a favor y 0 en contra, y los africanos con 5 a favor y 5 en contra, con sus 3 partidos jugados), Para clasificar a la siguiente ronda, a Alemania, que había derrotado a Chile, le alcanzaba con una victoria por 1-0 sobre Austria. Con ese resultado los austriacos también pasaban a la siguiente ronda y Argelia quedaba eliminada. Lo que ocurrió dentro del campo de juego esa tarde fue una falta de respeto al público, a los argelinos, a la FIFA y al fútbol mundial. Los austriacos, tal vez como "disculpa" por haber eliminado a los alemanes en Argentina 78, permitieron que el alemán Horst Hrubesch anotara el único gol del partido a los 10 minutos. A partir de allí , los 2 equipos coprotagonizaron una farsa a la que los arcos y las áreas no fueron invitados. Luego de dejar correr el reloj, las 2 selecciones europeas consiguieron su objetivo y los pobres africanos debieron volver a casa. El arreglo fue tan grosero que un diario de Gijón publicó su crónica en la sección de policiales. El periódico alemán Bild tituló "Pasamos, pero qué vergüenza". Para Der Spiegel, "Alemania y Austria se burlaron del público". Todos los matutinos del mundo publicaron fotos de hinchas argelinos en la tribuna, mostrando billetes españoles para señalar que el partido había sido arreglado. El técnico alemán, Jupp Derwall, negó que haya existido un acuerdo y aseguró que sus jugadores estuvieron 80 minutos sin pisar el campo rival "para evitar un empate que hubiera sido fatal". Más bochornosa fue la explicación del entrenador austriaco, Georg Schmidt: "En el entretiempo decidimos mantener el 1-0 porque nos bastaba para clasificarnos". Para Argelia, al menos, hubo un consuelo. Esa fue la última vez que los últimos 2 partidos de una misma zona se programaron en horarios diferentes.
Fuente: Historias insólitas de los mundiales de Luciano Wernicke
Fuente: Historias insólitas de los mundiales de Luciano Wernicke

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